Correr tras una pelota haraposa y gritar cada gol como si fuera una final de la copa mundial. A veces jugábamos al pillarse y corríamos como si nada en el mundo fuera más importante que liberar a tus compañeros de la “capacha”. 20 años después miro esas calles, ahora asfaltadas, llenas de recuerdos y risas de pequeños  ilusionados en un mundo hermoso… Mundo que se deteriora con el paso del tiempo y por industrias que solo contaminan el pasado.

infancia

Nuestros recuerdos mas íntimos y emotivos se esconden tras el velo de la “madurez”, tras la acorazada muralla que nosotros mismos fuimos construyendo… colocando cada pesado ladrillo para ocultar al pequeño que todos llevamos dentro. Escondernos en este traje de adulto y olvidar la sencillez de la vida, el mirar todo con asombro! los colores, las sensaciones, los olores y los abrazos tan puros como solo un niñ@ puede entregar.

La vida nos enseña que de niños, sólo queríamos ser grandes para hacer cosas que no nos eran permitidas… en realidad, en su mayoría, para poder quedarnos hasta tarde y hacer lo que queramos.

Nada mas errado que ese pensamiento…

infancia

Hoy miramos al pasado y si tan sólo pudiéramos devolver las agujas del reloj, retroceder el sol, la luna y las estrellas para estar nuevamente en esos zapatitos de charol, en las zapatillas Tigre o las chalas Zico y vivir aunque sea unos minutos en ese cuerpito que miraba todo con ojos expectantes, sin maldad, sin la realidad que hoy conocemos… un mundo donde todos pueden ser tus amigos y jugar a la escondida o a la pelota en canchas interminables.

infancia

Qué fue de nosotros?

Que fue de aquel niño que quería ser astronauta, futbolista, bombero o simplemente vivir comiendo chocolates? Que fue de la amistad que tuviste con ese amig@ imaginari@ y que te acompañaba en todas tus aventuras?

Que fue de ese niño que disfrutaba con los abrazos de la abuela o el tata! Esos que escondían dulces y monedas infinitas en esos muebles que día a día se llenaban de recuerdos y memorias escondidas tras tus ojos y que hasta hoy no recordabas después de 20 años!

Niños-jugando

Que me diría mi yo infante? Me contaría sus penas o sus alegrías?  Quizás sólo me diría un “disfruta tus días como lo hacías conmigo”.

 

Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz .-Tom Robbins.

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